En un llamado a la acción, GeoVax Labs, Inc. ha renovado su solicitud para una respuesta decisiva de los Estados Unidos en materia de preparación para pandemias y biodefensa. Con riesgos crecientes de brotes, tensión en los sistemas de salud pública y un consenso bipartidista en aumento por soluciones domésticas, la compañía subraya la necesidad urgente de modernizar la infraestructura de contramedidas del país y terminar con la dependencia de vacunas extranjeras.
David Dodd, Presidente y CEO de GeoVax, señaló que las señales de alerta son cada vez más numerosas, citando la expansión global de cepas virulentas de Mpox, variantes de COVID-19 que evaden la inmunidad, y una reserva nacional dependiente de plataformas obsoletas y extranjeras. Dodd enfatizó que la preparación para pandemias debe construirse en casa, con soluciones modernas fabricadas en Estados Unidos y un liderazgo proactivo entre el gobierno y la industria.
GeoVax presenta su plataforma doméstica para amenazas emergentes y endémicas, anclada en dos candidatos principales: GEO-MVA para Mpox/viruela, diseñado para proteger contra las cepas Clade I y II de Mpox, y GEO-CM04S1, una vacuna de próxima generación contra el COVID-19, dirigida a los 40 millones de estadounidenses inmunocomprometidos. Estos candidatos están respaldados por datos clínicos de Fase 2 y orientación favorable de la Agencia Europea de Medicamentos.
La Organización Mundial de la Salud mantiene a Mpox como una Emergencia de Salud Pública de Preocupación Internacional, con brotes de Clade I extendiéndose a varios continentes. Mientras tanto, la variante NB.1.8.1 de COVID-19, conocida como 'Nimbus', sigue ganando dominio, lo que ha llevado a los CDC a recomendar refuerzos para grupos vulnerables. Sin embargo, la adopción de vacunas de ARNm en estas poblaciones sigue siendo baja, destacando la necesidad de opciones de inmunidad más amplias y duraderas.
La dependencia del Almacén Estratégico Nacional de un único proveedor extranjero para la vacuna MVA contra Mpox/viruela es alarmante, especialmente dado que este proveedor no puede satisfacer las necesidades globales estimadas. Dodd advirtió que el costo de la demora es alto y que el statu quo es inaceptable, abogando por una mayor competencia en el suministro de vacunas MVA.
Los legisladores están uniéndose en torno a una postura de biodefensa más segura, con esfuerzos para reducir la dependencia extranjera y priorizar la manufactura y adquisición de contramedidas pandémicas en Estados Unidos. GeoVax apoya este consenso emergente y está lista para colaborar con las prioridades de ASPR y BARDA.
Con más de 120 naciones firmando el nuevo Acuerdo de Pandemia de la OMS, Estados Unidos está ampliando su presencia en biodefensa. No obstante, sin vacunas de próxima generación producidas domésticamente y un almacén diversificado, estos esfuerzos serán insuficientes. GeoVax elogia a HHS, BARDA, ASPR y a los líderes del Congreso por sonar la alarma, pero insiste en que es momento de actuar antes de que llegue la próxima emergencia.

