El Honda S600 Roadster de 1965, una joya de la ingeniería automotriz japonesa, ha encontrado su hogar en el Museo DFW Car and Toy, donde los visitantes pueden admirar su diseño y tecnología innovadora. Este modelo, parte de la Colección Ron Sturgeon, es un testimonio del audaz ingreso de Honda en el mercado de los deportivos.
Originalmente vendido en Francia y luego importado a los Estados Unidos en la década de 1970, este S600 de volante a la izquierda es un sobreviviente raro de los primeros esfuerzos de Honda en el transporte de cuatro ruedas. Equipado con un motor 606cc DOHC de cuatro cilindros en línea, que incluye carburadores de tiro lateral cuádruple y capaz de alcanzar las 11,000 rpm, este vehículo es un claro ejemplo de la osadía ingenieril de Honda.
El S600 no solo destaca por su motor, sino también por su transmisión manual de cuatro velocidades y sus ensamblajes de transmisión por cadena dual, una configuración única que refleja los orígenes de Honda en el mundo de las motocicletas. Esta combinación ofrece una experiencia de conducción distintiva y emocionante, diferente a cualquier otro vehículo de su época.
El interior del S600, con sus asientos de cubo de vinilo negro, tablero a juego, adornos de metal cepillado y un volante con aro de madera, complementa su exterior llamativo. El equipamiento incluye un velocímetro de 120 mph, un tacómetro de 11k rpm y medidores para la temperatura del refrigerante, amperaje y nivel de combustible, además de un calefactor/descongelador, haciendo de su cabina un espacio bien equipado pero minimalista.
Con su mezcla de innovación, emoción y estilo, el S600 de 1965 encapsula el espíritu de Honda en sus inicios: valiente, inventivo y decidido a abrirse paso en el mercado de los deportivos. Ahora, en el Museo DFW Car and Toy, este roadster vintage sigue capturando corazones y despertando curiosidad en una nueva generación de coleccionistas y entusiastas. Para más información sobre el museo, visite https://dfwcarandtoymuseum.com.

