Heather Viking, experta en viajes de lujo y conocida por su enfoque innovador en el turismo, ha llevado la experiencia de los cruceros fluviales a un nuevo nivel durante su reciente viaje por el Rin. A bordo del AmaViola de AmaWaterways®, y en colaboración con Backroads®, Heather ha combinado el lujo de los cruceros con la aventura del ciclismo, todo ello potenciado por la última tecnología portátil.
El viaje, que comenzó en Basilea, Suiza, y concluyó en Ámsterdam, Países Bajos, ofreció a los participantes una inmersión única en la cultura, la gastronomía y los paisajes de Europa. Heather destacó especialmente el uso de unas gafas inteligentes con realidad aumentada, capaces de traducir en tiempo real menús y conversaciones en cinco idiomas, así como de ofrecer navegación GPS y consejos culturales. Esta tecnología, aún en fase de prototipo, promete revolucionar la forma en que los viajeros de lujo exploran destinos internacionales.
Además de la tecnología, Heather elogió la calidad del servicio y la gastronomía a bordo del AmaViola, así como la organización impecable de las rutas ciclistas por Backroads.com. Desde el Bosque Negro hasta los canales de Estrasburgo, cada etapa del viaje fue diseñada para ofrecer una experiencia inolvidable, combinando ejercicio, cultura y relax.
Según Amanda Huber, presidenta de Club Cruise™, el viaje de Heather es un vistazo al futuro del turismo de lujo, donde la tecnología y las experiencias personalizadas se combinan para crear viajes sin estrés y profundamente enriquecedores. Heather, por su parte, subrayó que este tipo de experiencias están al alcance de cualquier viajero, independientemente de su edad o nivel de experiencia en ciclismo, gracias al apoyo integral proporcionado por AmaWaterways® y Backroads®.
El éxito de este viaje no solo refuerza la posición de Heather Viking como pionera en el turismo de lujo, sino que también establece un nuevo estándar para los cruceros fluviales, demostrando que pueden ser tanto una aventura activa como una experiencia de lujo relajante. Con la tecnología portátil y las actividades al aire libre como protagonistas, el futuro del turismo fluvial parece más emocionante que nunca.

