Lahontan Gold Corp. (TSX.V: LG) (OTCQB: LGCXF) se encuentra avanzando estratégicamente hacia la reactivación de su mina Santa Fe en Nevada, un proyecto que cuenta con una ventaja competitiva significativa debido a su historial de producción comprobada en lugar de depender únicamente de potencial teórico. La mina operó exitosamente entre 1988 y 1995, produciendo 359,202 onzas de oro y 702,067 onzas de plata mediante minería a cielo abierto y procesamiento por lixiviación en pilas, el método de producción de menor costo disponible para depósitos de oro de óxido.
El cierre de la mina en 1995 fue resultado exclusivamente de factores económicos, ya que los precios del oro a 340 dólares por onza hicieron que las operaciones fueran antieconómicas. Sin embargo, la cesación de actividades mineras dejó mineralización sustancial en el terreno, creando la base para la estrategia de desarrollo actual de Lahontan. La compañía ha estado trabajando en el proceso de permisos durante aproximadamente dos años y medio, reconociendo que este procedimiento requiere tiempo pero debe realizarse de manera responsable.
Según información disponible en el sitio web de la empresa, la mina Santa Fe posee un Recurso Mineral Indicado conforme al Instrumento Nacional 43-101 de Canadá de 1,539,000 onzas de oro equivalente (con una ley de 0.99 g/t Au Eq) y un Recurso Mineral Inferido de 411,000 onzas de oro equivalente (con una ley de 0.76 g/t Au Eq), todos restringidos por el diseño de pit. La compañía planea continuar avanzando el proyecto Santa Fe hacia la producción, actualizar la Evaluación Económica Preliminar y realizar perforaciones de prueba en su proyecto satélite West Santa Fe durante 2025.
Las implicaciones de este anuncio son significativas para la industria minera y los inversionistas. La reactivación de una mina con producción histórica comprobada reduce sustancialmente los riesgos técnicos y operativos asociados con proyectos greenfield. El uso de lixiviación en pilas, como método de menor costo, podría posicionar favorablemente a Lahontan en términos de competitividad operativa, especialmente en un entorno de precios del oro sustancialmente más altos que los 340 dólares por onza que llevaron al cierre original.
Para el sector minero global, el éxito de este proyecto podría demostrar la viabilidad de reactivar operaciones históricas con recursos remanentes, un enfoque que podría replicarse en otras jurisdicciones mineras. Los detalles técnicos completos están disponibles en el Informe Técnico NI 43-101 publicado recientemente. El plan de la compañía de comenzar operaciones en 2027, o incluso antes, representa un horizonte temporal concreto que podría generar valor para los accionistas y contribuir al suministro global de metales preciosos.

