El Museo de Arte e Historia Catalina ha anunciado la celebración de su "Fiesta de Fin de Verano", programada para el 20 de septiembre de 2025 de 4:00 a 7:00 PM. El evento tiene como objetivo principal rendir homenaje al Dr. Richard Denney, una figura muy querida en la comunidad de la Isla Catalina, mientras recauda fondos cruciales para apoyar la misión del museo de preservar y celebrar la rica historia de la isla.
La importancia de este evento radica en su doble propósito: reconocer la labor de un miembro destacado de la comunidad y asegurar la continuidad de una institución cultural vital. La preservación del patrimonio histórico y artístico de Catalina Island depende en gran medida de este tipo de iniciativas de recaudación de fondos, que permiten al museo mantener sus exposiciones, programas educativos y esfuerzos de conservación.
La organización Charity Ace participará activamente en los esfuerzos de recaudación de fondos. Un representante de la organización expresó: "Estamos encantados de ayudar con la Fiesta de Fin de Verano y rendir homenaje al Dr. Richard Denney. Su compromiso con el bienestar de los animales en la isla ha tocado el corazón de muchos".
El evento ofrece diversas oportunidades de patrocinio, desde el prestigioso Patrocinio Top Dog de $10,000 hasta el accesible Patrocinio Amante de los Animales de $1,500. Estos patrocinios incluyen beneficios como mesas reservadas, reconocimiento público, membresías al museo e invitaciones exclusivas a eventos futuros. Las entradas individuales están disponibles a $200 para miembros y $250 para el público general, con tarifas reducidas para los socios del museo.
Para aquellos que no puedan asistir, se aceptan donaciones de cualquier cantidad a través del sitio web oficial del museo en https://www.catalinamuseum.org. Los fondos recaudados apoyarán directamente la misión del museo de mantener viva la historia y el arte de Catalina Island para las generaciones presentes y futuras.
El impacto de este evento trasciende la recaudación inmediata de fondos, ya que fortalece los lazos comunitarios, promueve el aprecio por el patrimonio cultural y asegura que instituciones como el Museo de Arte e Historia Catalina continúen sirviendo como guardianes de la memoria colectiva de la isla.

