La Asociación Americana del Corazón ha otorgado subvenciones de bienestar a 69 escuelas en todo el país para apoyar entornos de aprendizaje más saludables, respondiendo a la preocupante realidad de que solo 1 de cada 4 niños en Estados Unidos realiza la cantidad recomendada de actividad física diaria, y aproximadamente 1 de cada 3 tiene sobrepeso u obesidad. Estas estadísticas, documentadas en investigaciones médicas recientes, subrayan la urgencia de intervenciones efectivas en el ámbito educativo.
A través de sus iniciativas Kids Heart Challenge™ y American Heart Challenge™, la Asociación proporciona recursos financieros anuales que permiten a las escuelas adquirir equipos de educación física, mejorar patios de recreo, instalar estaciones de llenado de agua y ofrecer servicios de consejería. Estos recursos facilitan que más estudiantes y personal puedan mantenerse activos, alimentarse inteligentemente, manejar el estrés y vivir vidas más largas y saludables.
Lee Shapiro, J.D., presidente voluntario de la junta directiva de la Asociación Americana del Corazón, destacó que "la vida saludable debería ser posible sin importar dónde se viva. Cada escuela tiene necesidades únicas, y estas subvenciones proporcionan recursos que apoyan a estudiantes, personal y sus comunidades según sus necesidades específicas, ya sea mejorando la nutrición, aumentando la actividad o mejorando el bienestar mental".
Todas las escuelas que participan en los desafíos pueden solicitar estas subvenciones, que se otorgan múltiples veces durante el año escolar. Los beneficiarios de este ciclo abarcan 37 estados, demostrando el alcance nacional del programa. Los desafíos llegan a más de 10 millones de estudiantes en aproximadamente 20,000 escuelas estadounidenses cada año, enseñando a participantes y sus familias sobre alimentación inteligente, manejo del estrés, evitación del tabaco y vapeo, reconocimiento de señales de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, además de introducir a los estudiantes en la RCP solo con las manos, una habilidad salvavidas que niños desde nueve años pueden aprender y usar si presencian un paro cardíaco súbito.
El impacto de estas subvenciones trasciende el ámbito escolar inmediato, contribuyendo a la creación de comunidades más saludables y preparando a las nuevas generaciones con herramientas esenciales para el cuidado cardiovascular. La disponibilidad de recursos adicionales y la lista completa de escuelas beneficiadas proporcionan transparencia y permiten el seguimiento de las iniciativas de bienestar implementadas en diversas regiones del país.

