El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció que está aceptando nuevamente solicitudes iniciales del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), aunque bajo las órdenes judiciales actuales no puede procesar o aprobar esas solicitudes en este momento. Este desarrollo ocurre mientras muchos solicitantes buscan claridad sobre sus opciones y recurren a profesionales legales de confianza para obtener ayuda.
El programa DACA fue establecido por primera vez en 2012 para proporcionar a ciertos individuos indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños protección contra la deportación y la capacidad de obtener autorización de trabajo. Sin embargo, una serie de desafíos legales, particularmente en el Distrito Sur de Texas y la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, han determinado que DACA no fue implementado legalmente.
En enero de 2025, el Quinto Circuito emitió una decisión que anuló partes clave de la regulación de DACA de la Administración Biden pero se detuvo antes de terminar completamente el programa. La corte devolvió el caso al juez Andrew Hanen para determinar cómo debería operar el programa en el futuro. Trabajar con un abogado de inmigración experimentado puede proporcionar información muy necesaria sobre cómo estos desarrollos pueden afectar tanto las presentaciones pendientes como futuras.
A partir de octubre de 2025, USCIS confirma que las solicitudes de renovación para los beneficiarios actuales y anteriores de DACA continúan siendo aceptadas y procesadas a nivel nacional. Las solicitudes iniciales están siendo aceptadas pero se mantienen en espera. USCIS recibirá y almacenará las presentaciones pero no revisará, adjudicará ni emitirá autorización de trabajo hasta que se dé una nueva dirección judicial. El Permiso Avanzado para viajar permanece disponible para los titulares actuales de DACA caso por caso.
Este enfoque de "aceptar pero no procesar" surge directamente de la orden judicial aún vigente bajo la orden del tribunal de Texas. Hasta que esa orden sea modificada o levantada, no se pueden aprobar nuevas concesiones de DACA, incluso si se presentan las solicitudes. Para aquellos que buscan un estatus legal a largo plazo o la naturalización, consultar con un abogado de ciudadanía conocedor puede ayudar a identificar vías alternativas de inmigración mientras los tribunales continúan deliberando.
El Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional han pedido al tribunal que permita la adjudicación de nuevas solicitudes de DACA fuera de Texas, argumentando que los dreamers en todo el país no deberían ser penalizados por una decisión geográficamente limitada. Esa propuesta permanece pendiente ante el juez Hanen. Los analistas legales esperan que, sin importar cómo decida el tribunal de Texas a continuación, es probable que el caso regrese a la Corte Suprema de Estados Unidos para una decisión final sobre el futuro de DACA en 2026.
Esta situación tiene implicaciones significativas para aproximadamente 600,000 beneficiarios actuales de DACA y decenas de miles de solicitantes potenciales que han estado esperando la oportunidad de aplicar. La incapacidad de procesar nuevas solicitudes afecta directamente a jóvenes que han crecido en Estados Unidos pero permanecen en un limbo legal, incapaces de trabajar legalmente o obtener protección contra la deportación. La resolución final de este caso determinará el futuro de toda una generación de inmigrantes y tendrá profundas consecuencias para la fuerza laboral estadounidense y las comunidades en todo el país.

