Datavault AI (NASDAQ: DVLT) presentó una demanda federal el jueves 10 de julio en el Distrito Norte de Illinois alegando fraude de valores, difamación y agravio intencional vinculado a ventas en corto "desnudas" y desinformación en línea. La demanda, presentada por el bufete Dickinson Wright, nombra a acusados desconocidos—Does 1-50, Roe Corporations 1-50 y XYZ LLCs 1-50—y afirma que los vendedores en corto utilizaron tácticas manipuladoras que incluyen spoofing, layering y marking the close mientras difundían falsedades difamatorias en Stocktwits y LinkedIn.
La búsqueda de daños y posibles reclamos civiles RICO representa un movimiento significativo en la protección de empresas tecnológicas contra prácticas de mercado abusivas. Jacob Frenkel, presidente de la Práctica de Cumplimiento de Valores de Dickinson Wright y abogado principal del caso, declaró que la acción tiene como objetivo responsabilizar a aquellos responsables de conductas que han socavado las acciones de Datavault AI a pesar de una serie de divulgaciones positivas, comunicados de prensa y asociaciones estratégicas en 2025.
Esta demanda federal podría tener implicaciones de gran alcance para la industria de tecnología y los mercados financieros. Las acusaciones de manipulación mediante ventas en corto desnudas—práctica que implica vender acciones sin haberlas tomado en préstamo primero—representan un desafío directo a las prácticas de trading que pueden distorsionar los precios de las acciones. La inclusión de reclamos potenciales bajo el Estatuto de Organizaciones Influenciadas y Corruptas (RICO) sugiere que la empresa busca demostrar un patrón de actividad delictiva organizada.
El caso destaca los crecientes riesgos que enfrentan las empresas tecnológicas cotizadas en bolsa frente a la manipulación de mercado coordinada a través de plataformas digitales. La combinación de tácticas de trading algorítmico sofisticadas con campañas de desinformación en redes sociales profesionales como LinkedIn representa una evolución en las estrategias de manipulación del mercado. Para los inversores, este caso podría establecer precedentes importantes sobre la responsabilidad de las plataformas de redes sociales y la protección contra la manipulación coordinada.
La demanda surge en un momento crucial para Datavault AI, que se posiciona como líder en experiencia, valoración y monetización de activos de IA en el entorno Web 3.0. La compañía opera a través de sus Divisiones de Ciencia Acústica y Ciencia de Datos, ofreciendo tecnologías patentadas como WiSA®, ADIO® y Sumerian® para transmisión de sonido espacial y multicanal inalámbrico en alta definición. Su plataforma basada en la nube sirve a múltiples industrias, incluyendo deportes y entretenimiento, biotecnología, educación, fintech y atención médica.
El resultado de esta demanda podría influir significativamente en cómo las empresas tecnológicas abordan la protección de su valor de mercado frente a actividades coordinadas de manipulación. Para la industria más amplia de valores, el caso podría llevar a un escrutinio regulatorio más estricto sobre las prácticas de ventas en corto y la responsabilidad por la difusión de información financiera falsa en plataformas digitales. Los desarrollos en este caso serán observados de cerca por empresas públicas, reguladores financieros y la comunidad de inversión en general.

