Metavesco, Inc. (OTC: MVCO), una compañía de cartera diversificada, ha dado un paso significativo en su Plan de Tesorería de Bitcoin al integrar nuevas unidades Bitmain Antminer S21+ en sus operaciones. Esta actualización aumenta la capacidad de hash de la compañía a aproximadamente 26 petahashes por segundo (PH/s), lo que representa una mejora del 30% sobre su configuración anterior. Con esta capacidad mejorada, Metavesco ahora está posicionada para generar aproximadamente 0.0124 BTC diarios a un costo minero total de alrededor de $55,000 por Bitcoin, que es más del 50% por debajo del precio spot actual de $118,000.
Ryan Schadel, Presidente y CEO de Metavesco, destacó la ventaja estratégica de este movimiento, afirmando: 'Literalmente estamos imprimiendo fortaleza futura para nuestro balance a la mitad del costo de mercado con estos nuevos mineros'. Este enfoque permite a Metavesco acumular Bitcoin sin diluir el valor para los accionistas, un desafío común que enfrentan otras empresas del sector. La capacidad de la compañía para producir Bitcoin a un costo significativamente menor que la tasa de mercado es un testimonio de su eficiencia operativa y planificación estratégica.
Las implicaciones de este desarrollo van más allá de la salud financiera inmediata de Metavesco. El éxito de la compañía en reducir los costos de producción mientras aumenta la producción subraya la creciente competitividad y madurez de la minería de Bitcoin como industria. Además, con más de 250 organizaciones que ahora mantienen Bitcoin como parte de sus reservas corporativas, los esfuerzos de Metavesco contribuyen a la validación más amplia de Bitcoin como un activo de reserva viable. Esta tendencia es ejemplificada por la acumulación sustancial de MicroStrategy de más de 600,000 BTC al 14 de julio de 2025.
La iniciativa de Metavesco no solo mejora su propia posición financiera, sino que también señala el potencial para que otras empresas aprovechen la minería de Bitcoin como un medio para asegurar activos a costos por debajo del mercado. Esta estrategia podría allanar el camino para una adopción más generalizada de Bitcoin como activo de reserva corporativo, integrando aún más las criptomonedas en el ecosistema financiero global.

