El número de estadounidenses que confían en realizar RCP ha aumentado sustancialmente, pasando del 33% al 39%, según nuevos datos de encuesta publicados por la Asociación Americana del Corazón. Este aumento de seis puntos porcentuales representa aproximadamente 17.7 millones más de estadounidenses que ahora se sienten preparados para responder durante emergencias cardíacas.
La importancia de este aumento no puede exagerarse, especialmente considerando que casi 350,000 paros cardíacos ocurren fuera de los hospitales anualmente en Estados Unidos, con el 74% sucediendo en hogares. Actualmente, la tasa de supervivencia para paros cardíacos extrahospitalarios es alarmantemente baja, con un 90% resultando fatales.
Este impulso en la confianza pública sigue al paro cardíaco de alto perfil del jugador de la NFL Damar Hamlin en enero de 2023, cuando las encuestas indicaron que casi el 70% de los adultos estadounidenses no se habrían sentido seguros actuando durante una emergencia cardíaca. El movimiento Nación de Salvavidas™ de la Asociación Americana del Corazón, lanzado en 2023, tiene como objetivo duplicar las tasas de supervivencia del paro cardíaco súbito.
El impacto en la seguridad de los niños es particularmente notable, ya que más de 23,000 niños experimentan paros cardíacos anualmente. De estos casos, el 20% ocurre en bebés y el 40% está relacionado con actividades deportivas. Los niños que experimentan paro cardíaco en las escuelas tienen siete veces más probabilidades de sobrevivir cuando hay un DEA disponible, destacando la importancia crítica de la Ley HEARTS recientemente aprobada, que crea un programa federal de subvenciones para capacitación en RCP en escuelas y compra de DEA.
La encuesta de la Asociación Americana del Corazón, realizada por Decision Analyst entre 1,266 adultos estadounidenses representativos a nivel nacional, sugiere que el aumento de la conciencia pública y los esfuerzos educativos están construyendo exitosamente una población más preparada capaz de responder a emergencias cardíacas potencialmente mortales. Esta mejora en la preparación pública podría impactar significativamente las tasas de supervivencia en todos los grupos de edad y comunidades.

