Inversionistas de edad avanzada en Romspen Investment Corporation están buscando recursos legales ante lo que parece ser una controversia de inversión en crecimiento, con la firma internacional de investigación de fraude hipotecario MFI-Miami interviniendo para asistir a posibles víctimas. La situación ha encendido las alarmas en la comunidad inversionista, particularmente dado su impacto en jubilados que dependían de estas inversiones para ingresos mensuales.
A pesar de reportar un 8% de ganancia anual en documentos financieros presentados al gobierno canadiense desde 2019, Romspen Investment Corporation no ha proporcionado pagos completos de rescate a inversionistas desde antes de la pandemia de COVID-19. Esta discrepancia ha generado preocupaciones sobre las prácticas de inversión y transparencia de la empresa, especialmente respecto a proyectos inmobiliarios que los inversionistas afirman que nunca se materializaron o fueron problemáticos desde su inicio.
El caso resalta un problema más amplio en la seguridad de las inversiones para la jubilación, particularmente para inversionistas de edad avanzada que colocaron sus cuentas de retiro y fondos de pensión en lo que creían eran vehículos de inversión inmobiliaria confiables. La incapacidad de acceder a sus rendimientos prometidos durante casi cinco años ha creado dificultades financieras para muchos adultos mayores que dependían de estas inversiones para ingresos regulares.
Este desarrollo señala posibles problemas sistémicos en la protección y supervisión de inversiones para la jubilación, particularmente en escenarios de inversión transfronteriza entre Estados Unidos y Canadá. La situación subraya la importancia de una mayor diligencia debida y marcos regulatorios más fuertes para proteger a inversionistas vulnerables, especialmente en esquemas de inversión inmobiliaria dirigidos a fondos de jubilación.

