Una revisión exhaustiva publicada por investigadores de la Universidad Estatal de Arizona y la Universidad Estatal de Colorado ha revelado diferencias cruciales entre la incrustación de yeso y sílice en la desalinización por membranas, lo que podría allanar el camino hacia procesos de tratamiento de agua más eficientes en todo el mundo.
El estudio, publicado en Frontiers of Environmental Science & Engineering, detalla cómo estos dos tipos comunes de incrustación mineral afectan de manera diferente a los sistemas de desalinización. La incrustación de yeso, caracterizada por un rápido crecimiento de cristales, puede penetrar los poros de la membrana y causar problemas de humectación. En contraste, la incrustación de sílice forma capas altamente adhesivas y similares a un gel que son casi imposibles de eliminar, lo que conduce a disminuciones significativas en el rendimiento del sistema.
Esta distinción es particularmente significativa para las regiones que dependen de la desalinización para el suministro de agua dulce. Con la escasez mundial de agua afectando a miles de millones de personas, comprender estos mecanismos de incrustación podría conducir a procesos de desalinización más eficientes y rentables. La investigación sugiere que se necesitan diferentes estrategias de mitigación para cada tipo de incrustación: cepillos de polímeros hidrófilos y recubrimientos zwitteriónicos para el yeso, mientras que la incrustación de sílice puede requerir modificaciones en la carga superficial de la membrana.
Las implicaciones de esta investigación van más allá de las mejoras técnicas. Procesos de desalinización más eficientes podrían significar menores costos operativos, reducción del consumo energético y mayor producción de agua dulce, factores críticos para abordar los desafíos de seguridad hídrica global. Para las instalaciones de tratamiento de agua, estos conocimientos podrían conducir a equipos de mayor duración y costos de mantenimiento reducidos, haciendo finalmente que la desalinización sea más accesible y sostenible.
El Dr. Tiezheng Tong, quien dirigió la investigación, señala que esta comprensión proporciona una base para desarrollar estrategias específicas para combatir la incrustación mineral, lo que podría revolucionar cómo operan y mantienen sus sistemas las plantas desalinizadoras.

