Un nuevo método basado en satélites para monitorear las emisiones de CO2 de combustibles fósiles podría mejorar significativamente la precisión de los esfuerzos globales de mitigación del cambio climático. La técnica, detallada en una revisión por investigadores de la Universidad Tsinghua, utiliza observaciones satelitales de dióxido de nitrógeno (NO2) como indicador para rastrear emisiones de CO2, ofreciendo una alternativa más precisa a las mediciones tradicionales basadas en tierra.
El enfoque innovador aborda uno de los aspectos más desafiantes del monitoreo de emisiones: distinguir el CO2 producido por humanos de las fuentes naturales. Al utilizar la vida atmosférica más corta y mejor detectabilidad del NO2, el método puede rastrear emisiones desde plantas de energía individuales hasta naciones enteras con una precisión sin precedentes.
El estudio describe dos metodologías clave: un enfoque basado en penachos para rastrear emisiones de fuentes específicas como plantas de energía, y un método basado en proporciones de emisión para evaluaciones a mayor escala. Este enfoque dual podría proporcionar a legisladores e investigadores datos más confiables para verificar el cumplimiento de acuerdos climáticos internacionales.
Las implicaciones para la política climática global son sustanciales. Mientras los países trabajan para cumplir sus compromisos del Acuerdo de París, esta tecnología podría ofrecer una forma más transparente y precisa de monitorear el progreso. El método podría ayudar a identificar fuentes específicas de emisiones y verificar los datos de emisiones reportados, transformando potencialmente cómo las naciones implementan y hacen cumplir las políticas climáticas.
Para industrias y empresas, este avance significa una mayor responsabilidad en los informes de emisiones y el potencial de regulaciones más específicas. La tecnología también podría ayudar a identificar oportunidades para la reducción de emisiones y verificar la efectividad de las estrategias de mitigación climática, convirtiéndola en una herramienta valiosa tanto para la aplicación de políticas como para los esfuerzos de protección ambiental.

