La inminente ola de frío ártico pronosticada para barrer Estados Unidos desde las Grandes Llanuras hasta los Grandes Lagos trae no solo temperaturas bajo cero y fuertes nevadas, sino también graves riesgos cardiovasculares, según la Asociación Americana del Corazón. Las investigaciones indican que el esfuerzo físico de palear nieve en frío extremo puede aumentar significativamente el riesgo de ataque cardíaco o paro cardíaco súbito, particularmente para personas no acostumbradas al ejercicio regular o aquellas con condiciones cardíacas preexistentes.
La Dra. Stacey E. Rosen, FAHA, presidenta voluntaria de la Asociación Americana del Corazón, compara el esfuerzo de palear nieve con una prueba de esfuerzo en caminadora, señalando que esta tensión combinada con el frío ártico podría provocar emergencias cardíacas. La declaración científica de 2020 de la asociación, Eventos Cardiovasculares Agudos Relacionados con el Ejercicio y Adaptaciones Potencialmente Dañinas Después del Entrenamiento de Ejercicio a Largo Plazo: Poniendo los Riesgos en Perspectiva–Una Actualización, identifica el paleo de nieve entre las actividades físicas que ejercen estrés adicional sobre el corazón.
Varios factores fisiológicos contribuyen al mayor riesgo durante la remoción de nieve invernal. Palear involucra principalmente trabajo de brazos, lo que ejerce mayor tensión sobre el corazón que el trabajo de piernas. La acción de levantar cargas pesadas a menudo hace que las personas contengan inconscientemente la respiración, elevando la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Además, el aire frío constriñe los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, aumentando la presión arterial y estrechando las arterias coronarias. Estos efectos son particularmente peligrosos para personas con problemas cardiovasculares, incluyendo estilo de vida sedentario, obesidad, historial de tabaquismo, diabetes, colesterol alto, presión arterial alta o eventos cardíacos previos.
La Asociación Americana del Corazón proporciona recomendaciones específicas para reducir riesgos durante la remoción de nieve. Para quienes tienen enfermedad cardíaca conocida o sospechada o factores de riesgo, la opción más segura es que otra persona maneje la remoción de nieve. Si es necesario palear, comenzar gradualmente y dosificarse es crucial. La vestimenta invernal adecuada, incluyendo ropa en capas, gorro, guantes y cubrir boca y nariz, ayuda a mitigar la exposición al frío. Empujar o barrer la nieve en lugar de levantarla y arrojarla implica menos esfuerzo. Las condiciones ventosas requieren precaución adicional, ya que el viento hace que las temperaturas se sientan más frías e intensifica los efectos del frío sobre el cuerpo.
Las investigaciones muestran que usar una sopladora de nieve automática eleva menos la frecuencia cardíaca que el paleo manual, aunque la precaución y conciencia corporal siguen siendo importantes. La asociación enfatiza reconocer los síntomas de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, incluyendo dolor o presión en el pecho, mareos, palpitaciones cardíacas o ritmos cardíacos irregulares. Si ocurren síntomas durante la remoción de nieve, es esencial detenerse inmediatamente y llamar al 9-1-1 si los síntomas persisten después de cesar. Para alguien que colapsa mientras palea, llamar ayuda e iniciar RCP Solo con Manos si no responde y no tiene pulso puede salvar vidas.
Esta advertencia tiene implicaciones significativas a medida que los eventos climáticos extremos se vuelven más frecuentes, exponiendo potencialmente a poblaciones más grandes a estos riesgos cardiovasculares. La información subraya la importancia de la conciencia pública sobre cómo las actividades invernales rutinarias pueden desencadenar emergencias médicas, particularmente para poblaciones vulnerables. Los proveedores de salud pueden necesitar incorporar asesoramiento sobre actividades invernales en la atención al paciente, especialmente para aquellos con factores de riesgo cardiovascular. El impacto más amplio en salud pública implica reconocer que los peligros relacionados con el clima se extienden más allá de la hipotermia y congelación para incluir eventos cardíacos graves.
Recursos adicionales sobre clima frío y salud cardiovascular están disponibles a través de la Asociación Americana del Corazón en heart.org. La investigación científica, incluido el manuscrito del Journal of the American Medical Association sobre las demandas cardíacas del paleo intenso de nieve, proporciona evidencia adicional de estos riesgos. A medida que las comunidades se preparan para tormentas invernales, comprender estas implicaciones de salud se vuelve crucial para prevenir emergencias cardíacas relacionadas con el clima.

