Daaxit, proveedor de servicios de CFO fraccionado para contratistas, ha publicado un nuevo recurso educativo diseñado para ayudar a los equipos de liderazgo de la construcción a transformar los indicadores clave de rendimiento (KPI) en un cuadro de mando de gestión mensual. La guía, publicada el 3 de agosto de 2026, se centra en conectar los objetivos de la empresa con resultados financieros y operativos medibles, abordando un desafío común donde los contratistas recopilan datos pero carecen de un proceso de revisión consistente.
El recurso está dirigido a empresas de construcción que reúnen datos financieros y de proyectos pero luchan por asignar responsabilidades y responder a los cambios. Describe categorías de información comúnmente utilizadas para monitorear la rentabilidad, el flujo de caja, los trabajos activos, la cartera de pedidos, el rendimiento laboral y la posición financiera mensual. Al organizar estos indicadores, el cuadro de mando tiene como objetivo proporcionar una visión más clara de la salud de la empresa.
La guía comienza con indicadores financieros que muestran la condición general del negocio, incluidos ingresos, beneficio bruto, porcentaje de margen bruto, beneficio neto, EBITDA, flujo de caja, cuentas por cobrar, deuda y capital de trabajo. Luego aborda indicadores a nivel de proyecto, como margen estimado, margen actual, productividad laboral, trabajo en curso, facturación insuficiente, facturación excesiva, órdenes de cambio y costo para completar. Revisar estas medidas mientras los proyectos aún están activos puede dar a los equipos de liderazgo una perspectiva más actual que esperar hasta que los trabajos estén cerrados.
Aaron Mills, fundador y CEO de Daaxit, enfatizó la importancia de la claridad sobre la generación de informes adicionales. “No creo en crear capas adicionales de informes. Por eso un cuadro de mando debería hacer más clara la responsabilidad, reduciendo la necesidad de más informes”, dijo. “El propósito es mostrar qué cambió, quién es el responsable del resultado y qué acción debe seguirse durante el próximo ciclo de revisión”.
Daaxit trata el flujo de caja como distinto del beneficio reportado. El recurso identifica pronósticos de caja, antigüedad de cuentas por cobrar, retención, requisitos de nómina, obligaciones con proveedores, pagos de deuda y posición de facturación como medidas que pueden ayudar a explicar por qué un contratista rentable aún puede experimentar presión de liquidez. La cartera de pedidos también se evalúa por separado del trabajo total contratado, prestando atención al margen esperado, disponibilidad de mano de obra, calendario del proyecto, términos de pago del cliente, exposición a materiales y la capacidad de la empresa para realizar el trabajo.
Esta estructura tiene como objetivo ayudar a los equipos de liderazgo de los contratistas a distinguir entre actividad y solidez financiera. Una cartera de pedidos en crecimiento puede respaldar ingresos futuros, pero también puede aumentar las demandas de capital de trabajo y el riesgo operativo cuando no se revisan los supuestos de personal, facturación o costos de trabajo. El marco completo está disponible en Daaxit.
Mills recomienda asignar un propietario a cada KPI importante y revisar los resultados en un calendario mensual regular. Los indicadores financieros pueden ser propiedad del CFO o del líder financiero, mientras que la productividad laboral, el estado de las órdenes de cambio, la facturación, los cobros y el rendimiento del proyecto pueden involucrar a operaciones, gestión de proyectos, contabilidad o líderes de departamento. Daaxit también recomienda realizar un seguimiento de los objetivos, los resultados actuales, los resultados del período anterior y las acciones de seguimiento requeridas. Este formato puede ayudar a los equipos de liderazgo a identificar tendencias y documentar responsabilidades sin expandir el cuadro de mando más allá de las medidas utilizadas para tomar decisiones.
Mills describe el proceso como una rutina de gestión más que como un proyecto de tablero único. El valor del cuadro de mando depende de datos consistentes, revisión regular, explicaciones claras de las variaciones y seguimiento de las acciones asignadas.
Las categorías de KPI se pueden adaptar para contratistas generales, constructores y oficios especializados. Los contratistas de servicios pueden poner mayor énfasis en la productividad de los técnicos, el rendimiento de la despacho, los acuerdos de servicio y el uso de la flota. Los contratistas basados en proyectos pueden centrarse más en el trabajo en curso, el costo para completar, la facturación insuficiente, la retención y el margen de la cartera de pedidos. El recurso también aborda la necesidad de separar el rendimiento por división, ubicación, tipo de proyecto, estimador, gerente de proyecto o cuadrilla cuando la estructura de la empresa requiere un análisis más detallado. Esto puede ayudar a los equipos de liderazgo a determinar dónde se están produciendo los resultados reportados y dónde puede ser necesaria una revisión correctiva.
