A medida que las temperaturas de verano se disparan en Estados Unidos, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) emite una severa advertencia: el calor extremo no solo es incómodo, sino que representa una seria amenaza para la salud cardiovascular. Según el Servicio Meteorológico Nacional, el calor extremo es la principal causa de muerte relacionada con el clima en el país, superando a huracanes y tornados en muertes anuales.
Un informe del Journal of the American Medical Association encontró que más de 2,300 personas murieron por exposición al calor en Estados Unidos en 2023. Investigaciones publicadas en la revista Circulation de la AHA proyectan que las muertes cardiovasculares relacionadas con el calor podrían más que duplicarse en las próximas décadas, lo que subraya la urgente necesidad de concienciación pública y medidas preventivas.
“El calor obliga al corazón a trabajar más”, dijo Manesh R. Patel, M.D., FAHA, presidente voluntario de la Asociación Americana del Corazón y jefe de la división de cardiología de Duke Health. “Cuando tu cuerpo intenta enfriarse, tu frecuencia cardíaca aumenta y tus vasos sanguíneos se expanden. Para las personas con enfermedades cardíacas, e incluso para aquellas que están sanas, esa tensión adicional puede volverse peligrosa rápidamente”.
La respuesta fisiológica al calor implica sudar para enfriar el cuerpo, lo que provoca pérdida de líquidos y deshidratación. Simultáneamente, el corazón debe bombear más sangre para regular la temperatura corporal. Estas demandas combinadas pueden abrumar el sistema cardiovascular, particularmente en personas con afecciones cardíacas preexistentes.
La AHA recomienda varios pasos para protegerse en el calor extremo. Evite actividades al aire libre entre el mediodía y las 3 p.m., cuando las temperaturas alcanzan su punto máximo. Use ropa ligera y de colores claros, use sombrero y gafas de sol, y aplique protector solar. Manténgase hidratado bebiendo agua antes, durante y después del tiempo al aire libre, y evite las bebidas alcohólicas y con cafeína que pueden contribuir a la deshidratación. Tome descansos frecuentes en la sombra o en espacios con aire acondicionado para permitir que su cuerpo se recupere.
Reconocer las señales de advertencia de enfermedades relacionadas con el calor puede salvar vidas. Los síntomas de agotamiento por calor incluyen dolor de cabeza, piel fría y pálida y húmeda, pulso rápido pero débil, mareos o desmayos, debilidad o calambres musculares, y náuseas o vómitos. Si experimenta estos síntomas, reduzca la actividad física, muévase a un lugar más fresco, enfríese con agua fría y rehidrátese. Puede ser necesaria atención médica. El golpe de calor es una emergencia médica: llame al 9-1-1 de inmediato si nota una temperatura corporal superior a 39.4°C (103°F), piel enrojecida, caliente y seca o húmeda, pulso rápido y fuerte, confusión, dolor de cabeza, pérdida del conocimiento o náuseas.
Si bien la actividad física sigue siendo esencial para la salud del corazón, la AHA aconseja trasladar el ejercicio a las primeras horas de la mañana o a la noche cuando hace más fresco, o mover los entrenamientos al interior a espacios con aire acondicionado como gimnasios o centros comunitarios. Incluso actividades como caminar, nadar, andar en bicicleta, jardinería o pasear al perro pueden disfrutarse de manera segura con las precauciones adecuadas. Para obtener más información sobre cómo mantener un corazón saludable en el calor, visite heart.org.
