Lunai Bioworks, Inc. (NASDAQ: LNAI) ha emprendido acciones legales contra presuntos vendedores en corto descubiertos, presentando una demanda federal por fraude de valores en Delaware. La empresa, representada por los bufetes nacionales Dickinson Wright y Fox Rothschild, acusa a entidades no identificadas de orquestar un esquema coordinado para manipular la negociación de las acciones ordinarias de Lunai. La denuncia alega violaciones repetidas de la Regulación SHO de la SEC, incluidos fallos en la entrega de acciones que alcanzaron hasta 234.6 veces la tasa diaria base máxima. Durante ciertos períodos, los fallos en la entrega supuestamente representaron el 81.6% del total de acciones en circulación de la empresa.
Según la denuncia, la actividad de negociación presuntamente superó el número de acciones disponibles de Lunai en múltiples ocasiones. El 17 de marzo de 2026, se negociaron más de 554 millones de acciones, lo que representa 15.3 veces las acciones en circulación de la empresa. De manera similar, el 4 de mayo de 2026, se intercambiaron más de 100 millones de acciones. Estas cifras sugieren que los vendedores en corto pueden haber vendido acciones que no poseían o no podían tomar prestadas, una práctica conocida como venta en corto descubierta. Dicha actividad puede deprimir artificialmente el precio de una acción, perjudicando a la empresa y sus accionistas.
La demanda busca daños compensatorios y especiales, medidas cautelares y la recuperación de costos legales. El consejo de Lunai indicó que tienen la intención de solicitar un descubrimiento acelerado para identificar a los demandados no nombrados y buscar medidas de emergencia para detener cualquier negociación manipuladora en curso. Este caso destaca los desafíos continuos que enfrentan las empresas que cotizan en bolsa por las prácticas abusivas de venta en corto que socavan la integridad del mercado.
Lunai Bioworks es una plataforma impulsada por IA para medicina de precisión, con sede en Sacramento, California. La empresa se centra en identificar objetivos para nuevos tratamientos terapéuticos y contramedidas de biodefensa. Sus tecnologías incluyen una inmunoterapia contra el cáncer para tumores sólidos y plataformas patentadas que transforman datos biomédicos complejos en conocimientos predictivos. Las plataformas de Lunai, como Augusta, una plataforma de neurología de precisión impulsada por IA, se dirigen a trastornos del sistema nervioso central. La empresa también busca contratos del gobierno federal que apoyen aplicaciones de seguridad nacional y biodefensa.
Para el mercado en general, esta demanda subraya los riesgos regulatorios y legales asociados con la venta en corto descubierta. Si tiene éxito, podría sentar un precedente para otras empresas que experimenten anomalías comerciales similares. La participación de importantes bufetes de abogados como Fox Rothschild y Dickinson Wright indica la gravedad de las acusaciones. Fox Rothschild, con aproximadamente 1,000 abogados en 30 oficinas, aporta una amplia experiencia en litigios de valores. Dickinson Wright, con más de 500 abogados en 23 oficinas, también tiene una sólida práctica en valores.
Esta acción legal puede llevar a un mayor escrutinio de las actividades de venta en corto y potencialmente impulsar reformas regulatorias. Para los inversores, el caso destaca la importancia de monitorear los volúmenes de negociación y los datos de fallos en la entrega como indicadores de posible manipulación. El resultado podría afectar la forma en que las empresas responden al presunto abuso del mercado y puede influir en futuras estrategias de litigio.
