Una nueva declaración científica de la Asociación Americana del Corazón, publicada en Circulation, proyecta que casi 6 de cada 10 mujeres en Estados Unidos vivirán con alguna forma de enfermedad cardiovascular para 2050 si las tendencias de salud actuales continúan. El aumento se debe en gran medida a las crecientes tasas de presión arterial alta, diabetes y obesidad, afecciones que se están volviendo más comunes no solo entre adultos, sino también entre mujeres jóvenes y niñas.
La enfermedad cardiovascular ya es la principal causa de muerte en mujeres en EE.UU., afectando a más de 62 millones de mujeres y representando una de cada tres muertes femeninas. Las nuevas proyecciones indican que, sin una mayor concienciación y prevención temprana, la carga sanitaria y económica de la enfermedad cardiovascular seguirá creciendo en las próximas décadas.
La experta en estilo de vida Jennifer Bonner dice que estos hallazgos sirven como un recordatorio importante de que la salud cardíaca no es algo en lo que las mujeres deban pensar solo en la edad adulta. "Muchas mujeres no se dan cuenta de que los factores de riesgo de enfermedad cardíaca a menudo comienzan años antes de que aparezcan los síntomas", explica Bonner. "Las decisiones que tomamos hoy —cómo comemos, cuán activas somos, cómo manejamos el estrés y otras condiciones de salud— pueden tener un impacto duradero en nuestra salud cardíaca mañana".
El informe destaca varias tendencias que los expertos en salud consideran especialmente preocupantes. Para 2050, se proyecta que casi el 60% de las mujeres tendrá presión arterial alta, mientras que más de una de cada cuatro tendrá diabetes y más del 60% vivirá con obesidad. Estas condiciones aumentan significativamente el riesgo de enfermedad cardíaca, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular y otras complicaciones cardiovasculares.
Los hallazgos también revelan que estos desafíos de salud están apareciendo antes de lo que muchos esperan. Entre las mujeres de 22 a 44 años, se espera que las tasas de enfermedad cardiovascular y factores de riesgo principales aumenten sustancialmente en los próximos años. Incluso las generaciones más jóvenes se ven afectadas. Los investigadores proyectan que casi el 32% de las niñas de entre 2 y 19 años podría tener obesidad para 2050, influenciado en parte por la actividad física inadecuada y la mala nutrición.
"Esto no se trata simplemente de prevenir enfermedades más adelante en la vida", dice Bonner. "Se trata de crear hábitos saludables desde temprano para que las niñas y mujeres tengan la oportunidad de disfrutar de una mejor salud en cada etapa de la vida".
La declaración científica también señala disparidades significativas entre comunidades. Se proyecta que las mujeres que se identifican como negras, hispanas, indias americanas o nativas de Alaska, asiáticas y multirraciales experimentarán algunos de los mayores aumentos en factores de riesgo cardiovascular. Por ejemplo, se proyecta que más del 70% de las mujeres negras tendrá presión arterial alta y obesidad para 2050, mientras que se espera que las mujeres hispanas experimenten uno de los mayores aumentos en hipertensión y las mujeres asiáticas uno de los mayores aumentos en obesidad.
Aunque estas proyecciones son preocupantes, los expertos enfatizan que no son inevitables. Según la Asociación Americana del Corazón, hasta el 80% de los casos de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular pueden prevenirse mediante elecciones de estilo de vida saludables y el manejo efectivo de los factores de riesgo. La organización anima a las mujeres a seguir Life's Essential 8™, que promueve una mejor salud cardiovascular a través de una nutrición equilibrada, actividad física regular, sueño de calidad, evitar el tabaco, mantener un peso saludable y controlar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre.
La salud cardíaca también merece atención durante cada etapa de la vida de una mujer. El embarazo, la perimenopausia, la menopausia y el envejecimiento pueden influir en el riesgo cardiovascular, lo que hace que la atención médica de rutina y los exámenes preventivos sean cada vez más importantes. Comprender los factores de riesgo personales y trabajar con los proveedores de atención médica puede ayudar a las mujeres a tomar medidas proactivas antes de que se desarrollen problemas graves.
"El futuro no está escrito", dice Bonner. "Toda mujer tiene oportunidades para proteger su corazón, ya sea que esté criando una familia, construyendo una carrera o entrando en una nueva etapa de la vida. Pequeños cambios realizados de manera consistente pueden conducir a resultados más saludables durante años".
Para obtener información confiable sobre enfermedades cardiovasculares, estrategias de prevención y recursos diseñados específicamente para mujeres, visite www.heart.org o www.goredforwomen.org.
