El Ford GT, un nombre que evoca la rivalidad con Ferrari y las legendarias victorias en Le Mans entre 1966 y 1969, ha renacido en una versión moderna que ahora forma parte de la Colección Ron Sturgeon en el DFW Car & Toy Museum. Este ejemplar de 2017, pintado en un raro Riviera Blue de la paleta extendida de colores de Ford, se cree que es el único de su año modelo con este color, destacando aún más su exclusividad.
Además de su impresionante color, este Ford GT cuenta con un paquete exterior de fibra de carbono brillante valorado en $15,000, que añade un toque de agresividad y elegancia a su silueta. Bajo el capó, alberga un motor EcoBoost V6 de 3.5 litros con doble turbo, capaz de generar 647 caballos de fuerza, permitiendo al GT acelerar de 0 a 60 mph en menos de tres segundos y alcanzar una velocidad máxima de 216 mph.
El interior del vehículo no se queda atrás, con un cockpit temático Dark Energy que incluye un volante al estilo F1, asientos fijos de fibra de carbono Sparco y el sistema de infoentretenimiento SYNC 3 de Ford. Un detalle único es la ausencia del panel NVH sobre el mamparo trasero, dejando al descubierto un acabado en fibra de carbono que lo hace verdaderamente único.
Con el número de serie H040, en homenaje al legendario GT40, este Ford GT no solo honra el legado de Ford en las carreras, sino que también redefine lo que puede ser un superdeportivo moderno. Ahora, los entusiastas del automóvil pueden admirar esta obra maestra de la ingeniería en el DFW Car & Toy Museum, donde la pasión por los automóviles y la historia se encuentran.

