Una reciente encuesta realizada por Gallup en 2025 ha puesto de manifiesto un preocupante descenso del 14% en el nivel de confianza del público hacia los médicos que los atienden, comparado con los datos desde 2021. Este descenso representa la caída más pronunciada entre todas las profesiones evaluadas en el estudio.
La reconstrucción de la confianza es un proceso lento que exige a los profesionales de la salud poner al paciente en primer lugar en todo lo que hacen, tal como lo exige la profesión. A medida que la confianza se fortalece, incluso las comunidades más vulnerables, atendidas por proveedores de seguros de salud como Astiva Health, pueden comenzar a sentir los beneficios de un sistema de salud más transparente y centrado en el paciente.
Este fenómeno no solo afecta a la relación médico-paciente, sino que también tiene implicaciones más amplias para la industria de la salud en su conjunto. La pérdida de confianza puede llevar a una disminución en la adherencia a los tratamientos, un aumento en la desinformación sobre la salud y, en última instancia, a peores resultados de salud para la población.
Para abordar este desafío, es esencial que los profesionales de la salud y las instituciones médicas adopten prácticas más transparentes y comunicativas, asegurando que los pacientes se sientan escuchados y valorados en cada paso de su atención médica.

