Un equipo de investigadores ha logrado un avance significativo en el desarrollo de acelerómetros basados en grafeno, un material conocido por sus excepcionales propiedades mecánicas y eléctricas. Este nuevo tipo de sistema nanoelectromecánico (NEMS) utiliza membranas de grafeno de doble capa completamente sujetas, con masas de prueba de silicio adjuntas, marcando un hito en la miniaturización y mejora de la sensibilidad y durabilidad de estos dispositivos.
El estudio, publicado en Microsystems & Nanoengineering, detalla cómo el equipo redujo el ancho de las trincheras a solo 1 μm, mejorando significativamente el rendimiento del dispositivo, su robustez mecánica y su vida útil operativa. Este diseño no solo supera los desafíos de fabricación y durabilidad de modelos anteriores, sino que también establece pautas claras para la optimización de sensores basados en grafeno de próxima generación.
Las implicaciones de este desarrollo son vastas, especialmente en aplicaciones donde el tamaño, la sensibilidad y la durabilidad son críticos, como en dispositivos wearables, robótica médica e instrumentación de precisión. La compatibilidad del proceso de fabricación con las tecnologías semiconductores existentes facilita la producción en masa, reduciendo costos y aumentando la accesibilidad de estos innovadores sensores.
Según el profesor Xuge Fan, autor correspondiente del estudio, la optimización de la estructura de la membrana de grafeno y la geometría de suspensión puede llevar a mejoras sustanciales en la confiabilidad y el rendimiento del sensor. Este avance no solo abre la puerta a aplicaciones en sistemas biomédicos y aeroespaciales, sino que también promete integrarse en dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) y sistemas médicos inteligentes, marcando un antes y después en la tecnología de sensores miniaturizados.

