La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) ha anunciado la terminación del programa Solar para Todos, una iniciativa valorada en siete mil millones de dólares que fue establecida durante la administración del presidente Joe Biden. Este programa estaba diseñado para facilitar el acceso a la energía solar a más de 900,000 hogares de bajos ingresos en todo el país, a través de proyectos como sistemas solares en tejados y jardines solares comunitarios.
La decisión, tomada por la administración Trump, marca un giro significativo en las políticas de energía renovable del país y podría tener un impacto profundo en la industria solar, así como en las familias que dependían de este programa para reducir sus facturas de energía y contribuir a la lucha contra el cambio climático. Empresas del sector renovable, como PowerBank Corporation, que buscaban expandir su alcance a través de este programa, ahora enfrentan un futuro incierto.
El programa Solar para Todos representaba un esfuerzo importante para democratizar el acceso a la energía limpia y avanzar hacia una economía más sostenible. Su cancelación no solo afecta a las familias de bajos ingresos, sino que también podría ralentizar el crecimiento del sector de las energías renovables en los Estados Unidos, en un momento en que la acción contra el cambio climático es más urgente que nunca.
Mientras tanto, los defensores de la energía limpia y los derechos de los consumidores están evaluando las implicaciones de esta decisión y considerando posibles alternativas para asegurar que los beneficios de la energía solar sigan estando disponibles para todos los segmentos de la población. La terminación de este programa subraya los desafíos que enfrenta la transición hacia fuentes de energía más limpias en medio de las cambiantes políticas gubernamentales.

