IQSTEL Inc. (NASDAQ: IQST), una empresa multinacional de telecomunicaciones y tecnología, se encuentra notablemente adelantada en su camino hacia la meta de generar mil millones de dólares en ingresos para 2027. Según declaraciones de su CEO, Leandro Iglesias, la compañía lleva una ventaja de dos años sobre este objetivo, un logro impulsado por su agresiva estrategia de adquisiciones y una gestión financiera disciplinada.
La empresa, que opera en los sectores de telecomunicaciones, tecnología financiera (fintech) y ciberseguridad, ha completado doce adquisiciones desde su fundación en 2018. Alvaro Quintana Cardona, Director Financiero de IQSTEL, explicó que el criterio para estas compras se centra en identificar empresas que agreguen valor para los accionistas y posean flujos de ingresos sólidos con potencial de crecimiento. "A través de todas nuestras adquisiciones, hemos estado incrementando el valor de la compañía. Contamos con un balance más fuerte con cada compra", afirmó Cardona en una entrevista reciente.
Este crecimiento no solo es orgánico —la empresa reportó ingresos orgánicos de 90 millones de dólares el año pasado— sino que también se sustenta en la integración estratégica de nuevos negocios B2B. IQSTEL cuenta con 600 de las mayores compañías de telecomunicaciones del mundo como clientes, lo que consolida su posición en el mercado global.
Paralelamente a su expansión mediante adquisiciones, IQSTEL ha emprendido un esfuerzo significativo para optimizar su estructura financiera. Recientemente, la empresa redujo su deuda en 6,9 millones de dólares, equivalente a aproximadamente 2 dólares por acción. Más de la mitad de esta reducción se realizó mediante la conversión de deuda en acciones preferentes, una medida que, según Cardona, refleja la visión a largo plazo de la compañía y su compromiso con la estabilidad financiera.
Un aspecto crucial de la estrategia de IQSTEL es su enfoque en alcanzar el hito de los mil millones de dólares en ingresos sin incrementar proporcionalmente sus gastos operativos. Iglesias destacó que, como resultado de esta eficiencia, la empresa proyecta alcanzar un EBITDA de entre 20 y 30 millones de dólares una vez lograda dicha meta. Este enfoque en la rentabilidad subraya la disciplina financiera que caracteriza a la organización.
Sin embargo, Iglesias también señaló que este progreso aún no se refleja plenamente en el precio de las acciones de la compañía. Observó que algunas empresas dentro del sector cotizan entre 10 y 20 veces su EBITDA, una brecha de valoración que IQSTEL planea cerrar a medida que el mercado reconozca su crecimiento y potencial. Los ejecutivos participaron recientemente en una entrevista en profundidad donde discutieron estos temas, disponible para su visualización en este enlace.
Las implicaciones de este anuncio son significativas para los accionistas, inversionistas y el sector de tecnología y telecomunicaciones en general. El rápido avance de IQSTEL hacia una meta financiera tan ambiciosa, combinado con su sólida estrategia de reducción de deuda y adquisiciones, posiciona a la empresa como un actor formidable en el mercado. Este progreso no solo podría influir en la valoración futura de la compañía, sino también servir como un caso de estudio sobre el crecimiento mediante adquisiciones estratégicas y la gestión financiera eficiente en industrias de alto crecimiento.

