Los accidentes automovilísticos ocurren 16.500 veces cada día en Estados Unidos, totalizando 6 millones de colisiones anuales que generan costos de $417 mil millones en facturas médicas, salarios perdidos y otros gastos. Aunque la mayoría de las personas sobrevive a estos incidentes, enfrentan enormes problemas financieros mientras sus casos legales avanzan lentamente por los tribunales.
América Lawsuit Loans aborda esta crisis proporcionando avances de efectivo a víctimas de accidentes que necesitan ayuda para pagar facturas durante el prolongado proceso de sus demandas. Las estadísticas revelan la magnitud del problema: 39.345 personas murieron en accidentes automovilísticos en 2024, 2,5 millones de personas acudieron a salas de emergencia después de choques, y cada día 116 personas fallecen y 6.500 resultan heridas.
Las facturas médicas continúan creciendo, con un costo promedio de $15.000 por tratamiento de accidente automovilístico. Las visitas a emergencias cuestan $3.300 en promedio, mientras que las estancias hospitalarias alcanzan los $56.674 cada una. Simultáneamente, los costos del seguro automovilístico han aumentado un 12% desde 2024, con una cobertura completa que ahora cuesta $2.678 anuales, dejando al 14% de los conductores sin seguro alguno.
El problema fundamental radica en la discordancia temporal entre la necesidad inmediata de dinero y la compensación tardía. La mayoría de los costos médicos ocurren en los primeros 18 meses después de un choque, mientras que los litigios often toman más tiempo para resolverse. Esta disparidad temporal coloca a las familias en situaciones difíciles, llevando a algunas víctimas a aceptar acuerdos insuficientes porque no pueden esperar una compensación justa.
Johnny Cavalli, Fundador de América Lawsuit Loans, explicó: "Muchas víctimas de accidentes automovilísticos se ven obligadas a aceptar ofertas de acuerdo inadecuadas simplemente porque no pueden permitirse esperar una compensación justa. Nuestra financiación previa al acuerdo empodera a los demandantes para buscar la compensación completa que merecen sin la presión de dificultades financieras inmediatas".
La misión de la compañía se extiende más allá de proporcionar asistencia financiera, buscando nivelar el campo de juego entre demandantes individuales y compañías de seguros bien financiadas que frecuentemente utilizan la presión financiera como estrategia de litigio. Cavalli añadió: "Las compañías de seguros frecuentemente retrasan los acuerdos esperando que el estrés financiero obligue a las víctimas de accidentes a aceptar ofertas más bajas. Nuestra financiación permite a los demandantes mantener su estabilidad financiera y buscar una compensación justa sin compromisos".

