Un estudio canadiense con 306 supervivientes de accidentes cerebrovasculares ha demostrado que añadir 30 minutos de ejercicio progresivo de caminata a la rehabilitación estándar mejora significativamente la movilidad y la calidad de vida. Esta investigación, que se presentará en la Conferencia Internacional sobre Accidentes Cerebrovasculares 2025 de la Asociación Estadounidense del Corazón, podría redefinir los protocolos de rehabilitación de accidentes cerebrovasculares en todo el mundo.
El estudio, realizado en 12 unidades de accidentes cerebrovasculares en Canadá, mostró que los pacientes que participaron en el programa de caminata de alta intensidad mejoraron su distancia de caminata en 43,6 metros adicionales en comparación con aquellos que recibieron solo el tratamiento estándar. Los participantes utilizaron relojes con seguimiento de actividad para mantener la intensidad adecuada del ejercicio, con el objetivo de alcanzar 2.000 pasos durante las sesiones de fisioterapia de 30 minutos.
Esta investigación aborda una brecha crítica en las prácticas de rehabilitación de accidentes cerebrovasculares. A pesar de que las pautas existentes recomiendan ejercicio estructurado y progresivo después de un accidente cerebrovascular, ha faltado la implementación de programas con suficiente intensidad. La Dra. Janice Eng, coautora del estudio y profesora de la Universidad de Columbia Británica, enfatiza que los primeros meses después de un accidente cerebrovascular son cruciales para la plasticidad cerebral y la curación.
El éxito del estudio en un entorno del mundo real es particularmente notable. Todas las unidades de accidentes cerebrovasculares participantes implementaron con éxito el protocolo en sus prácticas de atención estándar, demostrando su viabilidad para una adopción generalizada. Esta aplicación práctica podría conducir a cambios significativos en las prácticas de rehabilitación de accidentes cerebrovasculares a nivel mundial, mejorando potencialmente los resultados para millones de supervivientes anuales.
Aunque el estudio muestra resultados prometedores, se limitó a pacientes que podían dar al menos cinco pasos con asistencia mínima. Los hallazgos sugieren que incorporar ejercicios estructurados y progresivos de caminata durante la rehabilitación temprana podría convertirse en un nuevo estándar en la recuperación de accidentes cerebrovasculares, particularmente durante el período crítico inicial de recuperación cuando el cerebro tiene mayor capacidad de curación.

