Una demanda de 68 millones de dólares presentada en los Emiratos Árabes Unidos contra ejecutivos y subsidiarias de Ecobank Transnational Inc (ETI) ha sacado a la luz graves acusaciones de mala conducta corporativa y abuso de procesos legales en el sector bancario nigeriano. El caso se centra en alegatos de difamación, coacción y procedimientos abusivos contra el CEO de Ecobank, Jeremy Awori, y otras figuras clave.
La disputa se origina en un incidente de 2015 donde Ecobank Nigeria (ENG) sufrió pérdidas superiores a 42 millones de dólares en transacciones con Agrico Agbe Limited y Little Rose Trading LLC. Wilben Trade, que solo actuó como intermediario para el descuento de cartas de crédito, afirma haberse convertido en objetivo de intentos de recuperación injustificados después de que Ecobank no logró recuperar las pérdidas de las partes originales.
La situación escaló en 2022 cuando ETI Specialized Resolutions Company (ETISRC) presentó un informe policial en Nigeria, acusando a Wilben Trade de conspiración y conversión fraudulenta de 42,4 millones de dólares. Wilben Trade sostiene que estas acusaciones fueron fabricadas y representan un abuso de las instituciones públicas nigerianas para intereses privados.
Este caso plantea importantes preocupaciones sobre el gobierno corporativo en la banca africana y el posible uso indebido de sistemas legales para la recuperación de deudas. La demanda destaca las implicaciones más amplias para las relaciones comerciales internacionales y la necesidad de mecanismos transparentes de resolución de disputas en transacciones financieras transfronterizas.
Para la industria bancaria, este caso podría establecer precedentes importantes respecto a los límites de las prácticas de recuperación de deudas y las responsabilidades de las instituciones financieras al perseguir reclamos contra socios comerciales. También subraya el creciente escrutinio sobre cómo operan los bancos multinacionales en mercados en desarrollo y su responsabilidad en jurisdicciones internacionales.

