A medida que los plazos de permisos se alargan y los costos de desarrollo siguen aumentando, los inversores valoran cada vez más los proyectos mineros que pueden alcanzar la producción con menos incertidumbres. Los activos brownfield con producción previa se están destacando como una vía potencialmente más rápida y de menor riesgo hacia la nueva producción de oro, según un anuncio reciente de Lahontan Gold Corp. (TSX.V: LG) (OTCQB: LGCXF).
Lahontan Gold Corp. es una empresa canadiense/estadounidense de desarrollo y exploración minera, con doble cotización, que avanza en una cartera de activos de oro y plata a lo largo de la prolífica tendencia Walker Lane en Nevada. La mina insignia Santa Fe de la compañía es central para esa estrategia, aprovechando su historia de producción previa y la infraestructura existente para respaldar un posible reinicio en 2027. La mina Santa Fe, de 28,3 km², es una operación de tajo abierto y lixiviación en pilas con producción previa que produjo 359.202 onzas de oro y 702.067 onzas de plata entre 1988 y 1995.
El sitio ya cuenta con electricidad, agua, acceso por carretera y otra infraestructura que puede reducir los requisitos de capital y el riesgo de ejecución. Una ventaja clave en permisos es que la perforación de aguas subterráneas no interceptó el nivel freático debajo de los tajos propuestos. Además, 40 años de roca estéril de la era Corona sin perturbaciones no muestran signos de drenaje ácido, lo que refuerza aún más las credenciales ambientales del proyecto.
Se espera una actualización de la Estimación de Recursos Minerales y una Evaluación Económica Preliminar (PEA) revisada para finales de agosto. Esto se basa en un estudio de 2025 que describió un valor actual neto (VAN) después de impuestos de 200 millones de dólares y una tasa interna de retorno (TIR) del 34,2%. Estas cifras resaltan la viabilidad económica potencial del proyecto.
La importancia de este anuncio radica en el creciente atractivo de los proyectos brownfield en un entorno regulatorio desafiante. Al reiniciar una mina existente, Lahontan Gold busca evitar los largos procesos de permisos y construcción de infraestructura que a menudo enfrentan los proyectos greenfield. Esto podría traducirse en un tiempo más corto hasta la producción y menores costos iniciales, factores críticos para los inversores en el mercado actual.
Para la industria en general, el proyecto Santa Fe sirve como ejemplo de cómo los sitios con producción previa pueden revitalizarse para satisfacer la futura demanda de oro. Con los precios del oro manteniéndose fuertes, la capacidad de poner en línea nueva oferta de manera eficiente es valiosa. La ubicación del proyecto en Nevada, una jurisdicción amigable con la minería, aumenta su atractivo.
El progreso de Lahontan Gold en Santa Fe será seguido de cerca por inversores y observadores de la industria. La próxima estimación de recursos y la PEA proporcionarán más claridad sobre el potencial del proyecto. Si tiene éxito, el reinicio en 2027 podría contribuir con una producción significativa de oro y demostrar la viabilidad de las estrategias de desarrollo brownfield.
Para más información sobre Lahontan Gold Corp., visite su sala de prensa en https://nnw.fm/LGCXF.
