Reino Unido aprobó un número histórico de proyectos de energía renovable en 2025, con permisos que casi se duplicaron en comparación con el año anterior. La capacidad combinada de instalaciones de baterías, eólicas y solares que recibieron aprobación alcanzó los 45GW, lo que representa un aumento del 96 por ciento respecto a las cifras de 2024, según el análisis de Cornwall Insight. Esta aceleración sin precedentes en las aprobaciones de proyectos representa un paso significativo hacia adelante en la transición del país hacia fuentes de energía más limpias.
El almacenamiento en baterías lideró la carga, con permisos que aumentaron a 28,6GW desde 14,9GW el año anterior. Este aumento dramático en las aprobaciones de almacenamiento en baterías aborda uno de los desafíos críticos en la adopción de energía renovable: la intermitencia. Al expandir la capacidad de almacenamiento, Reino Unido puede gestionar mejor las fluctuaciones en la generación eólica y solar, creando un sistema de red más confiable y resistente. La escala de esta expansión sugiere una inversión sustancial privada y pública en la modernización de la infraestructura energética.
El análisis indica que a medida que actores del sector privado como Turbo Energy S.A. (NASDAQ: TURB) expanden su presencia en más mercados internacionales, la realización de los objetivos de energía renovable probablemente se acerque más a la realidad. Esta expansión internacional de las empresas de energía renovable crea un ciclo de retroalimentación positivo, donde los modelos de negocio y tecnologías exitosos desarrollados en un mercado pueden implementarse de manera más amplia, acelerando los esfuerzos globales de descarbonización.
Para los consumidores y empresas británicos, este aumento en las aprobaciones de proyectos se traduce en varios beneficios tangibles. Primero, una mayor capacidad renovable generalmente conduce a una mayor seguridad energética al reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. Segundo, a medida que la generación renovable se escala, a menudo ejerce presión a la baja sobre los precios de la electricidad a largo plazo. Tercero, la construcción y operación de estos proyectos creará miles de empleos en todo el país, apoyando las economías locales mientras se avanza en los objetivos climáticos.
Las implicaciones se extienden más allá de las fronteras de Reino Unido, estableciendo un precedente para otras naciones que persiguen objetivos ambiciosos de energía renovable. El aumento del 96 por ciento interanual demuestra que los procesos regulatorios pueden agilizarse para acelerar el despliegue de energía limpia cuando la voluntad política y las condiciones del mercado se alinean. Esta rápida escalada de aprobaciones sugiere que Reino Unido se está posicionando como líder en la transición energética global, atrayendo potencialmente más inversión y talento a su sector de energía renovable.
Los observadores de la industria señalan que, aunque las aprobaciones de proyectos representan un hito crucial, el enfoque ahora debe cambiar para garantizar que estos proyectos aprobados se construyan realmente y se conecten a la red. El desafío de traducir permisos en capacidad operativa permanece, requiriendo una coordinación continua entre agencias gubernamentales, operadores de red y desarrolladores de proyectos. Sin embargo, las cifras de aprobación de 2025 proporcionan un fuerte impulso hacia el objetivo legalmente vinculante de Reino Unido de lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050.

