Casi la mitad de los adultos en Estados Unidos tienen presión arterial alta, y muchos no lo saben, según la Asociación Americana del Corazón. De los diagnosticados, aproximadamente el 75% no tiene la condición bajo control. La presión arterial alta, o hipertensión, ocurre cuando la fuerza de la sangre que fluye a través de los vasos sanguíneos es constantemente demasiado alta, haciendo que el corazón trabaje más y dañando las arterias. Esto aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y otros problemas de salud, y es el principal factor de riesgo para accidentes cerebrovasculares y afecciones cardíacas como enfermedad de las arterias coronarias, insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular. Evidencias emergentes también vinculan la presión arterial alta con deterioro cognitivo y demencia.
Cualquier persona puede desarrollar presión arterial alta, incluidos niños y adultos jóvenes, por lo que la Asociación Americana del Corazón alienta a todos a medirse la presión arterial en los exámenes físicos anuales o chequeos de bienestar. Para aquellos con antecedentes o factores de riesgo, pueden recomendarse mediciones más frecuentes. Los principales factores de riesgo incluyen exceso de peso, diabetes, colesterol alto, tabaquismo, falta de actividad física, consumo de alcohol y una dieta alta en sodio y baja en potasio. Debido a que la presión arterial alta típicamente no presenta síntomas, a menudo se le llama un "asesino silencioso".
Para obtener una lectura precisa de la presión arterial, la Asociación recomienda sentarse en una silla con respaldo y ambos pies planos en el suelo. Use un monitor automático validado de tipo brazalete para la parte superior del brazo, retire la ropa sobre el brazo y descanse al menos cinco minutos. Extienda el brazo y apóyelo a la altura del corazón mientras permanece en silencio y quieto. Tome múltiples lecturas y registre los resultados, procurando medir a la misma hora cada día. Para la mayoría de los adultos, una lectura normal debe ser inferior a 120/80 mm Hg.
Si se le diagnostica presión arterial alta, una acción rápida puede reducir significativamente el riesgo de consecuencias graves para la salud, incluido ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. La Asociación aconseja trabajar con un profesional de la salud para diseñar un plan de tratamiento, que puede incluir cambios en el estilo de vida en la dieta o niveles de actividad, o medicación. Prevenir la presión arterial alta es posible mediante pequeños pasos como llevar una dieta saludable para el corazón, mantenerse activo y mantener un peso saludable. Para aquellos ya diagnosticados, mantener un peso saludable manteniéndose activo (al menos 150 minutos de actividad moderada por semana) y llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros son importantes. Incluso perder el 5% del peso corporal puede ayudar a mejorar la presión arterial. Reducir o evitar el alcohol y el tabaco, e incorporar actividades para reducir el estrés como meditación, control de la respiración o yoga también son beneficiosos. Para muchos, adherirse a los medicamentos recetados es esencial para controlar eficazmente la presión arterial y reducir los riesgos.
Para más información sobre el manejo de la presión arterial y técnicas adecuadas de medición, visite heart.org/bp.
